¿POR QUÉ VUELVEN A ROMPER MAIPÚ, SI HACE DOS AÑOS LA ARREGLARON?
- Ciro Seisas
- 21 ene 2023
- 7 Min. de lectura
La pregunta llega directa apenas me acerco a la cuadra entre Pellegrini y Montevideo, a metros de donde Pablo Javkin, intendente, se apresta a explicarle a la prensa de la ciudad los alcances de la obra. Es curiosa la escena, viví tantas veces cosas parecidas del lado que sostiene el micrófono que no veo fallas en la lógica pregunta de los vecinos y vecinas con los que me freno a hablar segundo antes que arranque la salida del intendente al aire de radios, diarios y canales de TV. Mi lugar hoy, y hace tiempo ya, es otro. Pero no puedo dejar de advertir nuestra humana necesidad de hacer las cosas simples para entender lo que pasa.
Es la tarea que me ocupara antes, durante casi 25 años. Es la tarea que hoy, desde otro lugar, estoy construyendo para devolver el voto de confianza a la gente que eligió darle continuidad a este proyecto. Miro el asfalto levantado y revuelto. Parece un plato de galletitas que van a ir a parar a una chocotorta quemada. Arriba, lo negro, la carpeta de cemento, el barro. Entre esos escombros asoman trozos de durmientes. Por ahí alguna vez pasó el tranvía. Y la escena sintetiza lo que venimos viviendo. Necesidad, deudas que cumplir, impotencia cuando sentimos que a la ciudad la dejan tirada los poderes que deben cuidarla. Pero peor aún, una sensación de comprensión a la queja y a la duda, si, mezclada con la impotencia de sentir que lo que se está haciendo, que es mucho en poco tiempo, tal vez no se llegue a dimensionar.

Debajo de esos escombros lo que hay es tierra. Es un suelo que no puede darle la estabilidad necesaria a la circulación vibrante de líneas de colectivos, transporte de alimentos, autos. Es un carril exclusivo, además. La nota tarda en arrancar porque el tema que se roba toda la atención, y es lógico, es lo que dijo el fiscal Pablo Socca, por los acusados de extorsión que operan desde la cárcel. Hay poco tiempo y poco margen de atención para explicar que hace tiempo, Aguas Santafesinas reemplazó caños desgastados a un nivel de suelo. Y que luego reparó la carpeta asfáltica. Con el tiempo, se rompería otra vez. En cambio, los trabajos actuales, a mucha más profundidad (tanta que permiten ver hasta viejos durmientes), garantizan una durabilidad. Es un plan de reconstrucción, se puede ver en los carteles de la ciudad. En esos casos, se trabaja a una profundidad mayor a 60 cm. “Las obras de pavimento definitivo no son para años de elecciones: son sucias y duran tiempo. Durante ese tiempo es más la molestia. Al tiempo de terminadas se las recuerda bien”. Es una frase que se aprende en la gestión. Como otras “las obras que no se ven no dejan tantos votos”. Es espantosa esa lógica, porque erradica la idea de la política de Estado. De que algo quede. Bueno. En el Plan de Reconstrucción, que incluye el Bacheo de Verano (en el que hay sustancialmente menos gente en las calles), habrá obras que queden.
Ahí en calle Maipú hay un secretario, José Luis Conde. Obras Públicas. Es ingeniero. No habla mucho. Pero sabe mucho. Otro. Siempre entre mis consultados está Juan Mancini, arquitecto. Es director. Obras Públicas. Cualquier duda, cualquier reclamo de algún vecino, como aquellos baches de calle Piedras al 2100 que me pidió Hugo que por favor tomara la gestión (las máquinas trabajaban en Oroño y Battle y Ordóñez, ahí nomás) yo les consulto a ellos. A los tipos y mujeres formados, con conocimiento técnico. Y la gestión le tapó los baches. Y no presenté un proyecto en el Concejo para eso. No vine a vender nada. Qué voy a esperar, a febrero para que se vuelva a sesionar? Para vender humo? Si se puede arreglar, hay que escuchar y hacer. Para eso estamos.
Y saben para qué? Para decir la verdad. Para que cada vez que recibo un pedido o un reclamo yo pueda decir la verdad que me cuentan los funcionarios que sí trabajan. Porque hay. Muchos. Y jóvenes. Algunos no tanto. Nos apoyamos en ellos para que yo pueda decir que tomo el reclamo, que puedo derivarlo, que se puede resolver. Y a veces, no se puede resolver simplemente, puede demorar. Es así. ¿No estamos todos hartos de los políticos que mienten? De los que venden humo? De los que se borran y no hablan de los temas incómodos?.
La nota sobre la reconstrucción de Maipú se queda sin tiempo también porque los que tienen que hablar no hablan. El que tiene que aparecer no aparece. El único que pone el cuerpo es el que se lleva todas. Generalmente malas.
No vine a vender nada. Qué voy a esperar, a febrero para que se vuelva a sesionar? Para vender humo? Si se puede arreglar, hay que escuchar y hacer. Para eso estamos.
Miren: hay y habrá temas incómodos. Esto es parecido, en algún punto, al periodismo. Ejercerlo, amarlo. Esto es algo diferente, es un amor adquirido, en lugar de un gusto adquirido.Una responsabilidad más grande, que te ata para atrás en el tiempo. Pero que te permite pensar en grande. Soñar si, pero proyectar. Hacer. Pensar. Escuchar. Escuchar mucho. Y esta es una gestión que escucha mucho. Para abril, las avenidas van a tener luces LED. Habrá 40 mil en toda la ciudad. Como ya pasó en vario barrios, por ejemplo, Abasto. Donde no haya, se van a repotenciar de 150a 250 watts. Casi el doble de luminosidad. Son luces que iluminan diferente: en algunos lugares conviene la LED, que es más focal. En otros, la repotenciación, porque la luminosidad va en abanico. Depende siempre de la zona y de los árboles. Saben cómo se define? Escuchando a los vecinos, probando a veces qué funciona mejor para cada zona.
Como en el consejo barrial en las Flores Este, el que estuvimos con Pablo. Yo fui a escuchar. A contar. A ese barrio le vuelven tres líneas de colectivos: la 143N, la 136 y 137. Desde el esquema de pandemia no estaban pasando por su recorrido habitual, sólo tomaban Battle y Ordoñez. Todos sabemos, Pablo lo dice siempre, que estamos hartos de hablar de la Pandemia. Pero es así, en dos años no se pudo casi hacer obras. Se fundió el sistema de transporte, pues no se movía gente como sucede normalmente. Es un trance durísimo. Está costando mucho salir. Pero la dirección es clara. También contaron ahí Juan Ferrer (director del distrito Sudoeste o Sudo, cariñosamente), Luciano Marelli (Ambiente), Josefina del Río (Hábitat), todo lo que se hizo con la poda reclamada en la zona. Y limpieza de zanjas. Que van a ir desapareciendo pues se va a seguir con la pavimentación definitiva de calles Granaderos, 507 y Acoyte va a llegar el pavimento definitivo también, como ya pasó en otras calles de Las Flores Este. Esos vecinos tuvieron que soportar el desmantelamiento del Plan Abre y la demora en implementar del plan Incluir, que los dejó con la obra a medias. Vivieron un año y medio con montañas de tierra que volaba adentro de sus casas. No nos vamos a pelear o echar la culpa. Eso no le sirve a nadie. Esta gestión municipal pidió los fondos a Nación y se pudo completar casi todo. Es una buena para todos.
Un empresario de la zona norte que quiere encabezar una campaña de limpieza del río me llama. Lo quiere hacer con voluntarios. Me dice, medio pidiendo disculpas, que no quiere ofender ni señalar lo que no se hace. No es que no se haga, es que también hay que decir que como ciudadanos seguimos siendo inconscientes e irresponsables con el medio ambiente. Y a veces, por costumbre, tiramos la basura fuera del contenedor, alrededor nomás. O como dice él, en el Paseo del Caminante, en el norte, bajo la pasarela se llena de botellas y plásticos. Un acto desconsiderado. “Cómo me voy a ofender, decime cómo te puedo ayudar: cómo coordinamos? Qué necesitas?”. Eso es lo que le digo. Coordinamos con Ambiente y lo ponemos en contacto para proveer de cestos grandes y bolsas enormes para esa recolección, qué sólo será suspendida por lluvia. Para mí, humildemente, es así. Cualquier ayuda vale, todo suma. Esto es Rosario. La gente que se preocupa, se desvive por el pedacito de ciudad que ame, el que signifique la defensa, el esfuerzo, las ganas. Gente común, gente que escucha, que pone pilas. Es una buena para todos.

Uno de los espacios deportivos más grandes que tiene la ciudad es el Parque del Mercado (Gutiérrez al 100), en el Sur. Hoy, cientos de chicos y chicas fueron a participar de las actividades de las colonias de vacaciones, que por suerte, y lo he visto suceder verano tras verano, ocupa la pantalla de los canales locales de tele. Se invitó por muchos medios y redes sociales. Si iban a la mañana, les sublimaban además “Rosario, Capital Mundial del Fútbol”, con las estrellas del Tricampeonato Mundial. Y va a seguir en los otros espacios de colonia municipal. Y ahí vi pibes y pibas ilusionados. Contentos. Olvidando por un rato que les toca una época difícil para vivir. Una época que requiere que todos hagamos la parte que nos toca.
Y por qué digo esto. La verdad, no sé. Será la sensación de que hay oportunistas y vende humo por todos lados. Porque me acordé de las cosas que me habían gustado esta semana. Porque me acuerdo, aunque no lo escriba todos los días, por qué me metí en esto en lugar de dejarme mimar por todos en un programa que se mete dentro de tu casa o la mía. Tal vez quiera escribir todas las semanas cosas como éstas: cosas que te dan pilas para seguir. Y no darle cabida a los que muchas veces muchos te invitan a pelear, a embroncarte por cómo están las cosas, yo sé que quiero sentir. Que nos vamos a acordar de todo lo bueno que tenemos. Que nos vamos a escuchar. Que nos vamos a poner de acuerdo en lo que se puede hacer. Porque hay mucho, muchas ganas, mucha gente. Joven y no tanto. Gente de los barrios, con sus organizaciones sociales, sus clubes, sus vecinales. Gente con ganas. Que te dan momentos con ganas y ganas de que siempre haya esos momentos.






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